Maravilloso desastre Maravilloso Desastre | Page 344

consciente. —Ha m uerto m ucha gente. —Lo sé. —Hasta m añana no sabrem os exactam ente cuántas víctim as ha habido. —Trent y y o pasam os j unto a un grupo de chicos m ientras buscábam os la salida. Me pregunto si consiguieron salir. Parecían tan asustados… Noté que se m e llenaban los oj os de lágrim as, pero, antes de que lle- garan a mis m ej illas, Travis me rodeó con sus fuertes brazos. Inm edia- tam ente me sentí protegida y m e pegué a su piel. Sentirm e tan a gusto en sus brazos antes me aterraba, pero, en ese m om ento, daba gracias por poder estar a salvo después de experimentar algo tan horrible.Solo había una razón por la que pudiera sentirme así con alguien. Era suya. Entonces lo supe. Sin duda alguna en m i m ente, sin que m e im portara lo que los dem ás pudieran pensar, y sin m iedo a errores o con- secuencias, sonreí por las palabras que iba a decir. —¿Travis? —dij e contra su pecho. —¿Qué pasa, cariño? —m e susurró con la boca en m i pelo. Nuestros teléfonos sonaron al unísono, y y o le entregué el suy o a él, m ientras respondía al m ío. —¿Hola? ¿Abby ? —chilló Am erica. —Estoy bien, Mare. Todos lo estam os. —¡Acabam os de enterarnos! ¡Sale en todas las noticias! Oí que, a m i lado, Travis se lo estaba explicando todo a Shepley, e intenté tranquilizar a Am erica lo m ej or que pude. Mientras respondía a sus num erosas preguntas, procuraba m antener la voz tranquila al repa- sar los m om entos m ás terribles de m i vida; no obstante, m e relaj é el m ism o segundo en que Travis cubrió m i m ano con la suy a. Me pareció que estaba contando la historia de otra persona, sentada cóm odam ente en el apartam ento de Travis, a un m illón de ki- lóm etros de la pesadilla que podría habernos m atado. Am erica se echó a llorar cuando acabé, al darse cuenta de lo cerca que habíam os estado de perder lavida. —Voy a em pezar a hacer el equipaj e ahora m ism o. Estarem os allí a prim era hora de la m añana —dij o Am erica, sorbiéndose las lágrim as. —Mare, no hace falta que os m archéis antes. Estam os bien.