Maravilloso desastre Maravilloso Desastre | Page 335

horribles gritos de m iedo y desesperación m ientras todo el m undo lu- chaba por alcanzar lassalidas. Trent m e em puj ó hacia la salida, y y o m e volví a m irar atrás. —¡Travis! —grité, tendiendo el brazo hacia él. Estaba tosiendo, des- pej ando el hum o con la m ano. —¡Por aquí, Trav! —le gritó Trent. —¡Sácala de aquí, Trent! ¡Saca a Abby ! —dij o él, tosiendo. Trent m e m iró, angustiado. Podía ver el m iedo en sus oj os. —No sé por dónde se sale. Me volví a m irar a Travis una vez m ás: su silueta oscilaba detrás de las llam as que se habían extendido entre nosotros. —¡Travis! —¡Marchaos! ¡Nos vem os fuera! El caos que nos rodeaba ahogó su voz, y m e agarré a la m anga de Trent. —¡Por aquí, Trent! —dij e, notando que las lágrim as y el hum o m e quem aban los oj os. Había docenas de personas aterrorizadas entre Travis y la únicasalida. Tiré de la m ano de Trent, em puj ando a todos los que se encontraban en m i cam ino. Llegam os al um bral de la puerta y m iram os hacia de- lante y hacia atrás. Había dos oscuros pasillos tenuem ente ilum inados por el fuego detrás de nosotros. —¡Por aquí! —dij e, tirando de nuevo de su m ano. —¿Estás segura? —preguntó Trent, con la voz cargada de duda y miedo. —¡Vam os! —dij e, tirando de nuevo de él. Cuanto m ás nos alej ábam os, m ás oscuras estaban las habitaciones. Después de unos m om entos, respiré con m ás tranquilidad conform e dej ábam os atrás el hum o, pero los gritos no cesaban. Eran m ás altos y frenéticos que antes. Los horrorosos sonidos que oía detrás de nosotros alim entaron m i determ inación y m e hicieron m antener un paso rápi- do y decidido. Después de girar por segunda vez, cam inam os a ciegas por la oscuridad. Levanté la m ano delante de m í. Con m i m ano libre m antenía el contacto con la pared y la seguía, m ientras que con la otra agarraba aTrent. —¿Crees que habrá conseguido salir? —preguntó Trent.