Maravilloso desastre Maravilloso Desastre | Page 331

Al hacerse m ás intensa la luz del pasillo, supe que estábam os cerca. Y, cuando el rugido sordo de la m ultitud se convirtió en un intercam bio febril de núm eros y nom bres, supe que habíam os llegado. En la habitación donde Travis esperaba a que lo llam aran norm alm ente solo había una luz y una silla, pero, debido a las obras, aquella estaba llena de pupitres, sillas y diversos equipos cubiertos de sábanasblancas. Travis y Trent discutían la estrategia para la pelea m ientras y o echa- ba un vistazo fuera. Había tanto público y caos com o en la últim a pelea, solo que el espacio era m enor. Alineados j unto a las paredes, podían verse m uebles cubiertos de sábanas polvorientas que habían apartado a un lado para hacer sitio a los espectadores. La habitación estaba m ás oscura de lo norm al, así que supuse que Adam quería andarse con cuidado y no llam ar la atención sobre nuestras andanzas. Del techo colgaban unos faroles que creaban un resplandor lúgubre sobre el dinero que los asistentes suj etaban en el aire; todavía se aceptabanapuestas. —Palom a, ¿m e has oído? —dij o Travis, tocándom e el brazo. —¿Qué? —dij e, parpadeando—. Quiero que te quedes j unto a esta puerta, ¿vale? No te sueltes del brazo de Trent en ningún m om ento. —No me moveré. Lo prometo. Travis sonrió, y su perfecto hoy uelo se form ó en su m ej illa. —Ahora eres tú la que parece nerviosa. Miré hacia la puerta y después a él, de nuevo. —Esto no m e da buena espina, Trav. No es por la pelea, pero… hay algo. Este lugar me da escalofríos. —No estarem os aquí m ucho tiem po —m e tranquilizó Travis. La voz de Adam resonó por el m egáfono y, de repente, noté a am bos lados de la cara un par de m anos fam iliares. —Te am o —dij o. Me rodeó con los brazos y m e levantó del suelo, apretándom e contra él, m ientras m e besaba. Me dej ó en el suelo y m e enganchó el brazo en el deTrent. —No le quites los oj os de encim a —le dij o a su herm ano—, ni por un segundo. Este lugar será una locura en cuanto em piece la pelea.