Maravilloso desastre Maravilloso Desastre | Page 309

Capitulo 20 El último baile Justo antes de que el sol asom ara por el horizonte, Am erica y y o dej am os silenciosam ente el apartam ento. No hablam os durante el cam ino a Morgan. Agradecía el silencio. No quería hablar, no quería pensar, solo deseaba borrar las últim as doce horas. Sentía el cuerpo pesado y dolori- do, com o si hubiera tenido un accidente de coche. Cuando entram os en m i habitación, vi que la cam a de Kara estaba hecha. —¿Puedo quedarm e un rato? Necesitaría que m e dej aras tu plancha —m e dijoAmerica. —Mare, estoy bien. Vete a clase. —No estás bien en absoluto. No quiero dej arte sola. —Precisam ente es lo único que quiero en este m om ento. Abrió la boca para protestar, pero solo suspiró. No iba a cam biar de opinión. —Volveré a ver cóm o estás después de clase. Asentí y cerré con llave la puerta tras ella. La cam a cruj ió cuando m e dej é caer encim a resoplando. Durante todo ese tiem po, creía que era im portante para Travis, que m e necesitaba. Sin em bargo, en ese m om ento, m e sentía com o el resplandeciente j uguete nuevo que Parker decía que era. Travis había querido dem ostrarle a Parker que seguía siendo suy a. Suya. —No soy de nadie —dij e a la habitación vacía. Al oír esas palabras, m e sentí abrum ada por la pena que sentía por la noche anterior. No pertenecía a nadie. Nunca m e había sentido tan sola en m i vida. Finch m e puso delante una botella m arrón. A ninguno de nosotros le apetecía celebrar nada, pero al m enos m e reconfortaba el hecho de que, según Am erica, Travis pensara evitar la fiesta de citas a toda costa. Del