Capitulo 20
El último baile
Justo antes de que el sol asom ara por el horizonte, Am erica y y o dej am
os silenciosam ente el apartam ento. No hablam os durante el cam ino a
Morgan. Agradecía el silencio. No quería hablar, no quería pensar, solo
deseaba borrar las últim as doce horas. Sentía el cuerpo pesado y dolori-
do, com o si hubiera tenido un accidente de coche. Cuando entram os en
m i habitación, vi que la cam a de Kara estaba hecha.
—¿Puedo quedarm e un rato? Necesitaría que m e dej aras tu plancha
—m e dijoAmerica.
—Mare, estoy bien. Vete a clase.
—No estás bien en absoluto. No quiero dej arte sola.
—Precisam ente es lo único que quiero en este m om ento.
Abrió la boca para protestar, pero solo suspiró. No iba a cam biar de
opinión.
—Volveré a ver cóm o estás después de clase.
Asentí y cerré con llave la puerta tras ella. La cam a cruj ió cuando
m e dej é caer encim a resoplando. Durante todo ese tiem po, creía que
era im portante para Travis, que m e necesitaba. Sin em bargo, en ese m
om ento, m e sentía com o el resplandeciente j uguete nuevo que Parker
decía que era. Travis había querido dem ostrarle a Parker que seguía
siendo suy a. Suya.
—No soy de nadie —dij e a la habitación vacía.
Al oír esas palabras, m e sentí abrum ada por la pena que sentía por la
noche anterior. No pertenecía a nadie.
Nunca m e había sentido tan sola en m i vida.
Finch m e puso delante una botella m arrón. A ninguno de nosotros le
apetecía celebrar nada, pero al m enos m e reconfortaba el hecho de que,
según Am erica, Travis pensara evitar la fiesta de citas a toda costa. Del