Maravilloso desastre Maravilloso Desastre | Page 308

con una expresión de dolor, m e dej ó a solas. Me quité la ropa y m e puse la cam iseta. El ruido que salió de m i garganta m e sorprendió. Llevaba m ucho tiem po sin sollozar incontro- lablem ente. Al cabo de un m om ento, Am erica entró corriendo en la habitación. Se m etió en la cam a y m e rodeó con los brazos. No m e hizo ninguna pregunta ni intentó consolarm e, sim plem ente m e abrazó m ientras la funda de la alm ohada se em papaba con m is lágrim as.