fuerza. Presa del pánico, y a no podía distinguir a los estudiantes de State
de los de Eastern. Nadie pareció darse cuenta de m i rifirrafe con Ethan, y
había tanto ruido que nadie podía oírm e protestar tam poco. Se inclinó
hacia delante, alargando la m ano para cogerm e eltrasero.
—Siem pre pensé que tenías un culo de escándalo —dij o él, echán-
dom e a la cara el aliento que apestaba a cerveza.
—¡Apártate! —grité, dándole un em puj ón.
Miré a Shepley, y vi que Travis por fin m e había encontrado entre el
público. Instantáneam ente m e em puj ó contra los cuerpos am ontona-
dos que lo rodeaban.
—¡Travis!—dije,perolos
aplausos
ahogabanmis
gritos.
EmpujéaEthancon una m ano y alargué la otra hacia Travis. Este ape-
nas consiguió avanzar antes de que volvieran a em puj arlo dentro del
Círculo. Brady aprovechó la distracción de Travis y le clavó un codo
en un lateral de la cabeza. La m uchedum bre se acalló un poco cuando
Travis golpeó a alguien de entre el público en un nuevo intento de llegar
hasta m í.
—¡Quítale las putas m anos de encim a! —gritó Travis.
Las personas que se encontraban entre donde estaba y o y el lugar desde
el que Travis intentaba abrirse paso volvieron la cabeza en m i dirección.
Ethan hacía caso om iso e intentaba m antenerm e el tiem po suficiente
para besarm e. Me acaricióconlanarizelpómuloyluegobajópormicuello.
—Hueles realm ente bien —m asculló él.
Le aparté la cara, pero m e cogió por la m uñeca, sin inm utarse.
Abriendo los oj os de par en par, busqué de nuevo a Travis, que, a la
desesperada, indicó a Shepley dónde estaba yo.
—¡Cógela! ¡Shep! ¡Coge a Abby ! —dij o él, todavía intentando
abrirse cam ino entre elpúblico.
Brady volvió a m eterlo dentro del Círculo y le golpeó de nuevo.
—Estás j odidam ente buena, ¿lo sabes? —dij o Ethan.
Cerré los oj os cuando sentí su boca en m i cuello. La ira se apoderó
de m í y volví a em puj arlo.
—¡He dicho que m e dej es! —grité, clavándole la rodilla en la
entrepierna.
Se dobló hacia delante, llevándose inm ediatam ente una m ano a la
fuente del dolor, m ientras seguía agarrándom e por la cam isa con la otra,