Maravilloso desastre Maravilloso Desastre | Page 253

la puerta m ientras y o m etía m i m aleta, corrim os a su habitación y resoplé, esperando a que abriera la puerta. La m antuvo abierta y m e lanzó lallave. —Acabará haciendo que lo arresten o algo así —dij o ella. Se m archó por el pasillo y la observé corriendo por el aparcam iento desde la ventana. Se m etió en el coche, j usto cuando Travis detuvo su m oto a su lado. Corrió hasta el asiento del copiloto y abrió la puerta de un tirón. Cuando vio que no estaba en el coche, se volvió a m irar las puertas de Morgan. Am erica dio m archa atrás m ientras Travis corría hacia el edificio, y y o m e volví a m irar la puerta. En el pasillo, Travis aporreaba la puerta de m i habitación, llam án- dom e sin parar. No tenía ni idea de si Kara estaba allí, pero m e sentí fatal por lo que tendría que soportar durante los siguientes m inutos hasta que Travis aceptara que no m e encontraba en m i habitación. —¿Palom a? ¡Abre la j odida puerta, m aldita sea! ¡No pienso irm e sin hablar contigo! ¡Palom a! —gritó él, golpeando la puerta tan fuerte que todo el edificio podría oírlo. Me estrem ecí cuando oí la voz de Kara. —¿Qué? —gruñó ella. Pegué la orej a a la puerta y m e esforcé por com prender lo que Travis murmurabaenvozbaja.No tuvequehacerlodurantemucho tiempo. —Sé que está aquí —gritó él—. ¿Palom a? —Te digo que no está… ¡Eh! —gritó Kara. La puerta cruj ió contra la pared de cem ento de nuestra habitación y supe que Travis había entrado a la fuerza. Después de un m inuto de com pleto silencio, oí a Travis gritar en el pasillo. —¡Palom a! ¿Dónde está? —¡No la he visto! —gritó Kara, m ás enfadada de lo que la había oído nunca. Cerró la puerta de un golpe y unas náuseas repentinas m e sobre- vinieron m ientras esperaba el siguiente m ovim iento de Travis. Después de varios m inutos de silencio, abrí una rendij a de la puerta y eché un vistazo al pasillo. Travis estaba sentado con la espalda contra la pared y tapándose la cara con las m anos. Cerré la puerta tan silenciosam ente com o pude, preocupada por que hubieran llam ado a la policía del cam pus. Después de una hora, volví a echar un vistazo al pasillo. Travis no se había movido.