Maravilloso desastre Maravilloso Desastre | страница 252

La expresión alegre de Travis cam bió al ver la m irada de m i cara. No tardó unmomentoencorrerhaciamiventanilla. —¿Qué te pasa, Palom a? —dij o él, golpeando el cristal. —Vam os, Mare —dij e, secándom e los oj os. Centré la vista en la carretera que teníam os delante, m ientras Travis corría junto al coche. —¿Palom a? ¡Am erica! ¡Para el j odido coche! —gritó, golpeando el cristal una y otra vez con la palm a de la m ano—. ¡Abby, no lo hagas! —dij o, con la expresión de su cara deform ada por la conciencia de los hechos y el m iedo. Am erica cogió la carretera principal y pisó fuerte el acelerador. —Este asunto no m e va a dej ar tranquila, solo para que lo sepas. Echó un vistazo por el espej o retrovisor y pateó el suelo del coche. —Cielos, es Travis —m urm uró sin aliento. Me volví y lo vi correr a toda velocidad detrás de nosotras, desapa- reciendo y reapareciendo entre las luces y las som bras de las farolas de la calle. Cuando llegó al final del bloque, se dio m edia vuelta y corrió hacia el apartamento. —Va a por su m oto. Nos seguirá a Morgan y m ontará una escena. Cerré los oj os. —Tú solo… corre. Dorm iré en tu habitación esta noche. ¿Crees que a Vanessa le importará? —Nunca está. ¿De verdad piensa trabaj ar para Benny ? Se m e había atragantado la respuesta en la garganta, así que sim plem ente asentí. Am erica m e cogió la m ano y m e la apretó. —Has tom ado la decisión correcta, Abby. No puedes pasar por todo eso otra vez. Si no te escucha a ti, no escuchará a nadie. Mi m óvil sonó. Lo m iré y vi a Travis haciendo una m ueca. Le di a ignorar. Menos de cinco segundos después, volvió a sonar. Lo apagué y m e lo guardé en elbolso. —Se va a m ontar un follón horrible —dij e, m ientras sacudía la ca- beza y m e secaba los oj os. —No envidio los próxim os días que te esperan. No m e puedo im aginar rom per con alguien que se niegue a m antenerse a distancia. Porque sabes que será así,¿no? Nos detuvim os en el aparcam iento de Morgan. Am erica suj etó