Maravilloso desastre Maravilloso Desastre | Page 248

podríaconsiderarlo. Travis suspiró y m iró por la ventana. —Mi prim era pelea es dentro de tres sem anas. Me quedé boquiabierta. —¿Ya has aceptado? Parpadeó. —Todavía no. —¿Pero piensas hacerlo? Sonrió. —Se te pasará el enfado cuando te com pre un Lexus. —No quiero un Lexus —dij e entre dientes. —Podrás elegir el que quieras, nena. Im agínate cóm o será entrar en el concesionario que decidas y, sim plem ente, escoger tu color favorito. —No haces esto por m í. Dej a de fingir que sí. Se inclinó hacia m í y m e besó el pelo. —No, lo hago por nosotros. Pero ahora no ves lo genial que va a ser. Sentí un escalofrío en el pecho que m e recorrió la colum na vertebral hasta llegar a las piernas. No entraría en razón hasta que llegáram os al apartam ento, y m e aterraba que Benny le hubiera hecho una oferta que no pudiera rechazar. Procuré librarm e de m is m iedos; tenía que creer que Travis m e am abalo suficiente para olvidarse del dinero y de las falsas prom esas de Benny. —¿Palom a? ¿Sabes cocinar un pavo? —¿Un pavo? El repentino cam bio de conversación m e había pillado desprevenida. Él m e estrechó la m ano. —Bueno, se acerca Acción de Gracias, y y a sabes que m i padre te adora. Quiere que vengas a casa ese día, pero siem pre acabam os pidien- do pizza y viendo el partido. Así que había pensado que tú y y o podríam os intentar cocinar un pavo j untos. Ya sabes, para disfrutar del m enú típico por una vez en casa de losMaddox. Apreté los labios para intentar no reírm e. —Solo tienes que descongelar el pavo, ponerlo en una fuente y asarlo en el horno durante todo un día. No tiene m ucha ciencia. —¿Entonces vendrás? ¿Me ay udarás? Me encogí de hom bros. —Claro. Travis había dej ado de pensar en las em briagadoras luces que so- brevolábam os, así que m e perm ití albergar la esperanza de que llegara a ver lo m ucho que se equivocaba con Benny después detodo.