Tendré el resto m añana.
Los oj os redondos y brillantes de Benny se clavaron prim ero en m í y
luego en Travis, antes de volver de nuevo a m í. Entonces m e di cuenta
de que dos hom bres habían aparecido desde las oscuras esquinas de
la habitación. Travis m e cogió con m ás fuerza la m ano y y o aguanté
larespiración.
—Sabes que solo acepto la cantidad com pleta. ¿Sabes qué m e dice
el hecho de que intentes darm e algo m enos del total? Que no estás se-
gura de poder conseguir toda lacantidad.
Los hom bres de las esquinas dieron un paso hacia delante.
—Puedo conseguirte el dinero, Benny —dij e, sonriendo nerviosa—.
He ganado ochocientos noventa dólares en seis horas.
—Así que m e estás diciendo que m e entregarás otros ochocientos
noventa dentro de seis horas. —Benny sonrió m alévolo.
—La fecha lím ite es m añana a m edianoche —dij o Travis, m irando
detrás de nosotros y después observando cóm o se acercaban los hom
bres que habían salido de entre las som bras.
—¿Qué…, qué haces, Benny ? —pregunté, poniéndom e rígida.
—Mick m e ha llam ado esta noche. Me ha dicho que tú te haces cargo
de su deuda.
—Estoy haciéndole un favor. No te debo ningún dinero —dij e du-
ram ente, m ovida por mi instinto de supervivencia.
Benny apoy ó sus dos gruesos codos en el escritorio.
—Estoy considerando darle una lección a Mick, y tengo curiosidad
por averiguar si de verdad tienes tanta suerte,chica.
Travis se levantó de la silla de un bote y m e arrastró con él. Se puso
delante de m í m ientras retrocedía hacia lapuerta.
—Josiah está fuera, j oven. ¿Cóm o crees exactam ente que puedes
escapar? Me había equivocado. Cuando pensaba en intentar hacer entrar
en razón a
Benny, debería haber anticipado la voluntad de Mick de sobrevivir y
la decisión de Benny de darle un escarmiento.
—Travis —le avisé, al ver que los m atones de Benny se acercaban
a nosotros.
Travis m e em puj ó un poco detrás de él y se puso derecho.
—Espero que entiendas, Benny, que no pretendo faltarte al respeto