m e encontraste. No sabía lo solo que m e encontraba hasta la prim era
noche que pasé sin ti en m i casa. Eres lo único que he hecho bien. Eres
todo lo que he estado esperando, Palom a.
Alargué los brazos para tom ar su cara entre m is m anos y él m e ro-
deó con sus brazos, levantándom e del suelo. Apreté los labios contra los
suy os, y él m e besó con la em oción de todo lo que acababa de decir. En
ese preciso m om ento m e di cuenta de por qué se había hecho ese tatuaj
e, por qué m e había elegido y por qué y o era diferente. No era solo y o,
no era solo él: la excepción era lo que formábamosjuntos.
Un ritm o m ás rápido hizo vibrar los altavoces, y Travis m e dej ó en
el suelo.
—¿Todavía quieres bailar?
Am erica y Shepley aparecieron a nuestro lado y enarqué una cej a.
—Si crees que puedes seguirm e el ritm o. Travis sonrió burlón.
—Ponm e a prueba.
Moví m is caderas contra las suy as y subí la m ano por su cam isa,
hasta desabrocharle dos botones, Travis se rio y sacudió la cabeza, y y o
m e di m edia vuelta, m oviéndom e contra él siguiendo el ritm o. Me
cogió por las caderas, m ientras y o echaba la m ano hacia atrás y lo
agarraba por el trasero. Me incliné hacia delante y él m e clavó los dedos
en la piel. Cuando m e enderecé, m e tocó la orej a con loslabios.
—Sigue así y nos irem os pronto.
Me di m edia vuelta y sonreí, echándole los brazos alrededor del cue-
llo. Se apretó contra m í y y o le saqué la cam isa y deslicé m is m anos
por su espalda, apretando los dedos contra sus m úsculos sin grasa, y
después sonreí ante el ruido que hizo cuando probé su cuello.
—Cielo santo, Palom a, m e estás m atando —dij o él, agarrándom e
el dobladillo de la falda, subiéndola lo j usto para rozarm e los muslos
con las yemas de los dedos.
—Me parece que y a sabem os en qué consiste su atractivo —dij o
Lexie en tono despectivo desde detrás de nosotros.
Am erica se giró y se abalanzó furiosa hacia Lexie con ganas de pelea.
Shepley la cogió j usto a tiem po.
—¡Repite eso! —dij o Am erica—. ¡Atrévete a decírm elo a la cara,
zorra! Lexie se protegió detrás de su novio, conm ocionada por la am
enaza de Am erica.