Maravilloso desastre Maravilloso Desastre | страница 199

—Es un placer conocerte, Abby —dij o Thom as, con una sonrisa. —Un auténtico placer —siguió Trent, pegándom e un repaso descara- do. Jim le dio una collej a y él soltó un quej ido. —¿Qué he dicho? —preguntó él, frotándose la nuca. —Siéntate, Abby. Mira cóm o desplum am os a Trav —dij o uno de los gem elos. Era incapaz de decir cuál, porque eran unas copias exac- tas el uno del otro,inclusosustatuajesencajaban. La habitación estaba salpicada de fotos antiguas de partidas de pó- quer, de ley endas del j uego posando con Jim y con quien supuse que se- ría el abuelo de Travis, y en los estantes había baraj as de cartasantiguas. —¿Conoció a Stu Unger? —pregunté, señalando una foto polvorien- ta. A Jim se le ilum inó la m irada. —¿Sabes quién es Stu Unger? Asentí. —Mi padre tam bién es adm irador suy o. Se levantó y señaló la foto de al lado. —Y ese es Doy le Brunson. —Sonreí—. Mi padre lo vio j ugar una vez. Es increíble. —El abuelo de Trav era un profesional. Aquí nos tom am os el póquer m uy en serio —dij o Jim sonriendo. Me senté entre Travis y uno de los gem elos, m ientras Trenton baraj aba las cartas con cierta habilidad. Los chicos entregaron su efectivo y Jim se lo cam bió por fichas. Trenton enarcó una cej a. —¿Quieres j ugar, Abby ? —Sonreí educadam ente y dij e que no con la cabeza. —No creo que deba. —¿Es que no sabes? —preguntó Jim . No pude reprim ir una sonrisa. Jim parecía m uy serio, casi paternal. Sabía qué respuesta esperaba y odiaba tener que decepcionarlo. Travis m e dio un beso en lafrente. —Venga, j uega… Te enseñaré. —Será m ej or que te despidas y a de tu dinero, Abby —dij o Thom as con una carcaj ada. Apreté los labios y saqué dos billetes de cincuenta de la cartera. Se los entregué a Jim y esperé pacientem ente a que m e entregara las fichas. Trenton sonrió con desdén, pero loignoré.