Maravilloso desastre Maravilloso Desastre | Page 195

Capítulo 12 Hechos el uno para el otro Me m etí una pastillita blanca en la boca y m e la tragué con un gran vaso de agua. Estaba de pie en m edio del dorm itorio de Travis, en suj etador y bragas, preparándom e para ponerm e el pij am a. —¿Qué es eso? —preguntó Travis desde la cam a. —Eh…, m i píldora. Frunció el ceño. —¿Qué píldora? —La píldora, Travis. Todavía tienes que volver a rellenar tu caj ón y lo últim o que necesito es preocuparm e de si m e va a venir la regla o no. —Ah. —Uno de nosotros tiene que ser responsable —dij e, enarcando una cej a. —Santo cielo, qué sexi estás —dij o Travis, apoy ando la cabeza en la m ano—. La m uj er m ás guapa de Eastern es m i novia. Menuda locura. Puse los oj os en blanco e introduj e la cabeza por el cam isón de seda púrpura, j usto antes de m eterm e en la cam a a su lado. Me senté a horcaj adas sobre su regazo y le besé el cuello; solté una risita tonta cuando dej ó caer la cabeza contra elcabecero. —¿Otra vez? Vas a acabar conm igo, Palom a. —No puedes m orirte —dij e, m ientras le cubría la cara de besos—. Tienes demasiadomalgenio. —¡No, no puedo m orirm e porque hay dem asiados gilipollas pe- leándose a em puj ones por ocupar m i lugar! Podría vivir para siempre solo para fastidiarlos. Solté una risita contra su boca y él m e puso boca arriba. Deslizó el dedo baj o el delicado lazo púrpura que tenía sobre el hom bro, y m e lo baj ó por el brazo, m ientras m e besaba la piel que dejaba libre tras él. —¿Por qué y o, Trav? Se inclinó hacia atrás, buscando m i m irada.