MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Page 58

www.lecturaycinecr.blogspot.com —Tenemos que hablar. Travis me guiñó un ojo. —No te muevas. Vuelvo ahora mismo. Desaparecieron en la oscuridad. Adam alzó su voz unas cuantas veces, pero no pude averiguar lo que decía. Travis se dio media vuelta mientras se metía un fajo de dinero en el bolsillo y después me dedicó una media sonrisa. —Vas a necesitar más ropa. —¿De verdad me vas a obligar a quedarme contigo un mes? —¿Me habrías obligado a pasar un mes sin sexo? —Me reí, admitiendo que lo habría hecho. —Será mejor que hagamos una parada en Morgan. Travis sonrió. —Me parece que esto será interesante. Cuando Adam pasó, me dejó con un golpe mis ganancias en la palma de la mano y se fundió en la muchedumbre, que empezaba a disiparse. Travis arqueó una ceja. —¿Has apostado? Sonreí y me encogí de hombros. —Me pareció buena idea disfrutar de la experiencia completa. Me llevó a la ventana, después se arrastró hasta el exterior y me ayudó a salir al fresco aire de la noche. Los grillos cantaban alegremente en las sombras, deteniéndose solo el tiempo necesario para dejarnos pasar. Las matas de hierba que bordeaban la acera se mecían con la suave brisa, recordándome el sonido del océano cuando no está lo suficientemente cerca como para oír romper las olas. No hacía ni demasiado calor ni demasiado frío: era la noche perfecta. —¿Por qué demonios ibas a querer que me quedara contigo, en cualquier caso? —pregunté. Travis se encogió de hombros y se metió las manos en los bolsillos. —No sé. Todo es mejor cuando estás tú. Las mariposas que sus palabras me hicieron sentir en el estómago desaparecieron en cuanto vi las manchas rojas y sanguinolentas de su camisa. —¡Puaj! Estás cubierto de sangre. Travis se miró con indiferencia y entonces abrió la puerta, invitándome a entrar. Me encontré con Kara, que estaba estudiando en la cama, cautiva de los libros de texto que la rodeaban. —Las calderas funcionan desde esta mañana —comentó ella. —Eso he oído —dije, mientras rebuscaba en mi armario. —Hola —dijo Travis a Kara. La expresión del rostro de Kara se torció cuando escudriñó la figura sudorosa y manchada de Travis. 58