MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Page 57

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Me llevé las manos a ambos lados de la cabeza, y Adam tocó la bocina. En lugar de atacar, Travis retrocedió unos pasos. Brady lanzó un golpe, y Travis lo esquivó, desviándose hacia la derecha. Brady volvió a golpear, pero Travis se agachó y dio un paso al otro lado.—¿ Qué demonios? ¡ Esto no es un combate de boxeo!— gritó Adam. Travis alcanzó a Brady en la nariz. El ruido del sótano era ensordecedor. Travis encajó un gancho de izquierda en la mandíbula de Brady, y no pude evitar llevarme las manos a la boca cuando Brady intentó lanzar unos cuantos puñetazos más, que acabaron todos en el aire. Brady cayó contra su séquito después de que Travis le diera un codazo en la cara. Justo cuando creía que todo había casi acabado, Brady volvió a atacar. Golpe tras golpe, Brady no parecía aguantar el ritmo. Ambos hombres estaban cubiertos de sudor, y ahogué un grito cuando Brady falló otro puñetazo y acabó golpeando un pilar de cemento con el puño. Cuando su oponente se dobló, cubriéndose el puño, Travis se dispuso a dar el golpe de gracia.
Era incansable: primero le dio un rodillazo a Brady en la cara, y después lo aporreó una y otra vez hasta que Brady se derrumbó y se dio un golpe contra el suelo. El nivel de ruido estalló cuando Adam se apartó de mí para lanzar el cuadrado rojo sobre la cara ensangrentada de Brady.
Travis desapareció detrás de sus fans, y yo apreté la espalda contra la pared, buscando a tientas el camino hasta la puerta por la que habíamos entrado. Llegar hasta el farol fue un enorme alivio. Me preocupaba que me derribaran y morir pisoteada.
Clavé la mirada en el umbral de la puerta, esperando a que la multitud irrumpiera en la pequeña habitación. Después de que pasaran varios minutos sin que Travis diera ninguna señal de vida, me preparé para rehacer mis pasos hasta la ventana. Con la cantidad de gente que intentaba salir a la vez, no era seguro empezar a dar vueltas por allí.
Justo cuando me adentraba en la oscuridad, unas pisadas crujieron sobre el suelo de cemento. Travis me estaba buscando alarmado.—¡ Paloma!—¡ Estoy aquí!— grité, lanzándome en sus brazos. Travis bajó la mirada y frunció el ceño.—¡ Me has dado un susto de cojones! Casi he tenido que empezar otra pelea solo para llegar hasta ti … Y, cuando por fin llego, ¡ te habías ido!— Me alegro de que hayas vuelto. No me entusiasmaba tener que averiguar el camino de vuelta en la oscuridad. La preocupación desapareció de su rostro y sonrió ampliamente.— Me parece que has perdido la apuesta. Adam irrumpió, me miró y, después, lanzó a Travis una mirada fulminante.
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