MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Página 282

www.lecturaycinecr.blogspot.com Me rodeó con un brazo, mientras empujaba juguetón a Travis con el otro. —Estoy bien, Trent. Travis inmediatamente se relajó y me llevó de la mano a la parte trasera del edificio. —Si aparece la poli y nos separamos, nos vemos en Morgan Hall, ¿vale? —le dijo Travis a su hermano. Nos detuvimos junto a una ventana abierta a nivel del suelo, la señal de que Adam estaba dentro y esperando. —Me estás tomando el pelo —dijo Trent mirando fijamente la ventana—. Abby apenas cabe por ahí. —Cabrás —lo tranquilizó Travis, antes de sumergirse en la oscuridad del interior. Como muchas veces antes, me agaché y me eché hacia atrás, con la seguridad de que Travis me cogería. Esperamos un momento y, entonces, Trent gruñó al saltar desde la repisa y aterrizar en el suelo, perdiendo casi el equilibrio cuando golpeó el cemento con los pies. —Abby, para mí eres el Trece de mis Amores. No tragaría con esta mierda por nadie que no fueras tú —gruñó Trent, mientras se limpiaba la camiseta. De un salto, Travis cerró la ventana con un movimiento rápido. —Por aquí —dijo él, guiándonos por la oscuridad. Pasillo tras pasillo, no me solté de la mano de Travis, mientras sentía que Trent me cogía de la camiseta. Podía oír pequeños pedazos de grava que arañaban el cemento al arrastrar los pies por el suelo. Sentí que mis ojos se ensanchaban al intentar ajustarse a la oscuridad del sótano, pero no había luz alguna que pudieran enfocar. Trent suspiró después de que giráramos por tercera vez. —Nunca vamos a encontrar el camino. —Sígueme. Todo irá bien —dijo Travis, irritado por las quejas de Trent. Al hacerse más intensa la luz del pasillo, supe que estábamos cerca. Y, cuando el rugido sordo de la multitud se convirtió en un intercambio febril de números y nombres, supe que habíamos llegado. En la habitación donde Travis esperaba a que lo llamaran normalmente solo había una luz y una silla, pero, debido a las obras, aquella estaba llena de pupitres, sillas y diversos equipos cubiertos de sábanas blancas. Travis y Trent discutían la estrategia para la pelea mientras yo echaba un vistazo fuera. Había tanto público y caos como en la última pelea, solo que el espacio era menor. Alineados junto a las paredes, podían verse muebles cubiertos de sábanas polvorientas que habían apartado a un lado para hacer sitio a los espectadores. 282