MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Page 226

www.lecturaycinecr.blogspot.com idea de quién podía ser. Dejé el cepillo en la mesa y abrí la puerta. —Travis —dije con un suspiro. —¿Estás lista? Enarqué una ceja. —¿Lista para qué? —Dijiste que te recogiera a las cinco. Crucé los brazos delante del pecho. —¡Me refería a las cinco de la mañana! —Ah —dijo Travis, evidentemente decepcionado. —Supongo que debería llamar a mi padre para decirle que al final no nos quedamos. —¡Travis! —me lamenté. —He traído el coche de Shep para no tener que llevar las cosas en la moto. Hay un dormitorio libre en el que podrías instalarte. Podemos ver una peli o… —¡No voy a quedarme en casa de tu padre! La tristeza se hizo evidente en su rostro. —Vale…, supongo que…, que nos veremos por la mañana. Dio un paso atrás y cerré la puerta, apoyándome en ella. Todas las emociones contenidas hervían en mi interior, y solté un suspiro de exasperación. Con la cara de decepción de Travis todavía fresca, abrí la puerta, salí y descubrí que iba andando lentamente por el pasillo mientras marcaba un número en su teléfono. —Travis, espera. —Se dio media vuelta y la mirada de esperanza de sus ojos me hizo sentir un pinchazo de dolor en el pecho—. Dame un minuto para recoger unas cuantas cosas. Una sonrisa de alivio y agradecimiento se extendió en su cara y me siguió hasta mi habitación; desde el umbral me observó guardar unas cuantas cosas en una bolsa. —Te sigo queriendo, Paloma. No levanté la mirada. —No sigas. No hago esto por ti. Contuvo un suspiro. —Lo sé. El viaje hasta casa de su padre transcurrió en silencio. Sentía el coche cargado de nervios, y me resultaba difícil sentarme sin moverme sobre los fríos asientos de cuero. Cuando llegamos, Trenton y Jim salieron al porche con una gran sonrisa. Travis sacó nuestro equipaje del coche y Jim le dio unas palmaditas en la espalda. —Me alegro de verte, hijo. Su sonrisa se ensanchó cuando me