MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Page 170

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un color amarillo y marrón desvaído, y había una alfombra de pelo largo de diferentes tonos de marrón. Cruzamos un pasillo que daba directamente a una habitación con la puerta abierta de par en par. El humo salía hasta el vestíbulo, y sus hermanos y su padre estaban sentados a una mesa de madera, redonda, con sillas diferentes.
— Oye …, vigila lo que dices delante de la señora— pidió su padre, con un puro en la boca, que se movía de arriba abajo mientras hablaba.— Paloma, este es mi padre, Jim Maddox. Papá, esta es Paloma.—¿ Paloma?— preguntó Jim, con una expresión de extrañeza.— Abby— dije, mientras le estrechaba la mano. Travis señaló a sus hermanos.— Trenton, Taylor, Tyler y Thomas. Todos asintieron y, excepto Thomas, todos parecían versiones mayores de Travis; pelo rapado, ojos marrones, camisetas estrechas que resaltaban sus músculos abultados y cubiertos de tatuajes. Thomas llevaba una camisa de vestir y una corbata desanudada, tenía los ojos verde avellana y el pelo rubio oscuro, un poco más largo.—¿ Y Abby tiene apellido?— preguntó Jim.— Abernathy— respondí asintiendo.— Es un placer conocerte, Abby— dijo Thomas, con una sonrisa.— Un auténtico placer— siguió Trent, pegándome un repaso descarado. Jim le dio una colleja y él soltó un quejido.—¿ Qué he dicho?— preguntó él, frotándose la nuca.— Siéntate, Abby. Mira cómo desplumamos a Trav— dijo uno de los gemelos. Era incapaz de decir cuál, porque eran unas copias exactas el uno del otro, incluso sus tatuajes encajaban.
La habitación estaba salpicada de fotos antiguas de partidas de póquer, de leyendas del juego posando con Jim y con quien supuse que sería el abuelo de Travis, y en los estantes había barajas de cartas antiguas.—¿ Conoció a Stu Unger?— pregunté, señalando una foto polvorienta. A Jim se le iluminó la mirada.—¿ Sabes quién es Stu Unger? Asentí.— Mi padre también es admirador suyo. Se levantó y señaló la foto de al lado.— Y ese es Doyle Brunson.— Sonreí—. Mi padre lo vio jugar una vez. Es increíble.— El abuelo de Trav era un profesional. Aquí nos tomamos el póquer muy en serio— dijo Jim sonriendo. Me senté entre Travis y uno de los gemelos, mientras Trenton barajaba las
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