MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Seite 171

www.lecturaycinecr.blogspot.com cartas con cierta habilidad. Los chicos entregaron su efectivo y Jim se lo cambió por fichas. Trenton enarcó una ceja. —¿Quieres jugar, Abby? —Sonreí educadamente y dije que no con la cabeza. —No creo que deba. —¿Es que no sabes? —preguntó Jim. No pude reprimir una sonrisa. Jim parecía muy serio, casi paternal. Sabía qué respuesta esperaba y odiaba tener que decepcionarlo. Travis me dio un beso en la frente. —Venga, juega… Te enseñaré. —Será mejor que te despidas ya de tu dinero, Abby —dijo Thomas con una carcajada. Apreté los labios y saqué dos billetes de cincuenta de la cartera. Se los entregué a Jim y esperé pacientemente a que me entregara las fichas. Trenton sonrió con desdén, pero lo ignoré. —Tengo fe en la capacidad de Travis para enseñarme —dije. Uno de los gemelos se puso a aplaudir. —¡Genial! ¡Esta noche me voy a hacer rico! —Empecemos poco a poco esta vez —dijo Jim, lanzando una ficha de cinco dólares. Trenton los vio, y Travis me extendió las cartas en abanico. —¿Has jugado a las cartas alguna vez? —Hace bastante —asentí. —El Uno no cuenta, Pollyanna —dijo Trenton, mientras miraba sus cartas. —Cierra esa bocaza, Trent —dijo Travis, alzando la mirada hacia su hermano, antes de volver a bajarla a mi mano. —Tienes que buscar las cartas más altas, números consecutivos y mejor si son del mismo palo. En la primera mano, Travis me miró las cartas y yo miré las suyas. Básicamente, asentí y sonreí, jugando cuando se me decía. Tanto Travis como yo perdimos, y mis fichas habían menguado al final de la primera ronda. Después de que Thomas repartiera para empezar la segunda ronda, no dejé que Travis viera mis cartas. —Creo que puedo sola —dije. —¿Estás segura? —me preguntó. —Sí, cariño. Tres manos después, había recuperado mis fichas y había masacrado los montones de fichas de los demás con una pareja de ases, una escalera y con la carta más alta. 171