MARAVILLOSO DESASTRE maravilloso_desastre | Page 124

www.lecturaycinecr.blogspot.com I CAN’T GET NO! Uh no, no, no! Pasó bailando junto a mí, cantando a su micrófono imaginario. Toda la habitación cantaba en armonía: HEY, HEY, HEY! —That’s what I’ll say!—remató Travis. Cuando empezó a mover las caderas, desató unos cuantos silbidos y gritos de las chicas allí presentes. Volvió a pasar junto a mí para cantar el estribillo en el otro extremo de la habitación, con los jugadores de fútbol americano como sus coristas de apoyo. —¡Yo puedo echarte una mano! —gritó una chica del fondo. —… cuz I tried, and I tried, and I tried…—cantó él. —I CAN’T GET NO! I CAN’T GET NO!—cantaban sus coristas. Travis se detuvo delante de mí y se inclinó. —When I’m watchin’ my TV… and a… man comes on and tells me… how white my shirts can be! Well, he can’t be a man, ‘cause he doesn’t smoke… the same cigarettes as me! I can’t… get no! Uh no, no, no! Todo el mundo daba palmas siguiendo el ritmo, mientras los del equipo de fútbol entonaban: —HEY, HEY, HEY! —That’s what I say!—cantó Travis, señalando al público que lo coreaba con las palmas. Algunas personas se levantaron para bailar con él, pero la mayoría solo miraba con una expresión de divertido asombro. Saltó a la mesa de al lado y America gritó y aplaudió, al tiempo que me daba un codazo. Sacudí la cabeza: me había muerto y había despertado en High School Musical. Los miembros del equipo de fútbol americano tarareaban la música de fondo. —Na, na, nanana! Na, na, na! Na na, nanana! Travis levantó el puño que le servía de micrófono: —When I’m… ridin’ ‘round the world… and I’m doin’ this… and I’m signin’ that! Bajó de un saltó y se inclinó sobre la mesa para acercarse mucho a mi cara. —And I’m tryin’ to make some girl… tell me, uh baby better come back, maybe next week, ‘cuz you see I’m ¡on a losin’ streak! I CAN’T GET NO! Uh no, no, no! La estancia siguió dando palmas al ritmo de la canción, mientras el equipo de fútbol gritaba su parte:«HEY, HEY, HEY!». —I can’t get no! I can’t get no! Satis-faction!—me cantó, sonriendo y sin aliento. Todo el local estalló en aplausos e incluso se oyeron unos cuantos