Maravillas Neolonesas Noviembre 2015 | Page 17

Opinión interina

Daniel es alumno de primer semestre. En este viaje, él compro una concha, empanadas, y sus compañeros le compartieron hojarascas y pay de piña. Lo primero que le preguntamos fue si tenía algún comentario sobre la comida “Pues me dieron un pedazo muy pequeño de pollo. También que a una de mis compañeras no le llego su comida a tiempo y que, en vez de mole o quesadillas, le dieron unas entomatadas, ¡tres entomatadas, que fueron más que mi comida! ¡En esas 3 entomatadas venía 10 veces más pollo de lo que me dieron! Y luego se tardaron en traernos el agua, y las tortillas nunca regresaron”. Pudimos notar que la comida no había sido de su agrado, entonces decidimos preguntarle de los postres. “Me pareció muy bien, pero al parecer no esperaban a tanta gente, y al momento de yo llegar a comprar, ya no había semitas.” Después nos dijo sobre las hojarascas y el pay. “Bien, estaban ricas, sólo que le falta alguna bebida para acompañar, como la leche.”

Después de esta entrevista, pudimos tener una idea más o menos clara de la comida en Mina: no hay comida típica o tradicional; la comida más común o pedida por los comensales es pollo con mole y las entomatadas; hay varias formas de preparar el pan y el postre más conocido es el pay de queso. Sabemos que, a través del tiempo, los pueblos se han caracterizado por sus tradiciones, su comida, su forma de vestir, etc. Sin embargo, Mina no es conocido por su gastronomía sino más bien por el hecho de que de aquí es originario el Niño Fidencio. Así que, ahora ya sabe, si va a Mina, pida pollo con mole o entomatadas y un delicioso pay de queso.

Semita servida en el restaurante de Mina. Foto por Andrea Contreras

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