Un ultimo vistazo
Un “gran” restaurante
Por
Paulina
Méndez
Cuando no tenemos más energía y es necesaria la comida, el restaurante El parador del Museo es la opción correcta. Es un restaurante pequeño pero que vale la pena visitar. Ahí ofrecen: enchiladas, entomatadas, nopalitos, pollo con mole, arroz, quesadillas y entre otras cosas muy deliciosas. Este restaurante es parte de el museo Bernabé de las Casas, pero se encuentra a una cuadra más adelante. Este restaurante, como había dicho antes, es pequeño con como 6 o 7 mesas para 6 personas. Tienen muy buenos baños. Las condiciones del lugar son bastante buenas. En las mesas hay manteles muy lindos. Se ofrecen unas conchas de postre muy ricas.
Cuando fuimos al viaje éramos en total 47 personas. No todos pudieron probar el mole, las entomatadas o las quesadillas. Mina sabía que íbamos a visitarlos y eso me puso a pensar bastante; pienso que si Mina sabía de nuestro viaje y un aproximado de cuántas personas íbamos a ir debieron haber preparado el lugar. Me refiero a que en el restaurante no había suficiente comida y, literalmente, nos acabamos todo lo que había en el restaurante. La mayoría disfruto mucho su comida, pero los maestros que nos acompañaban muy apenas pudieron comer, por lo mismo de que la comida se estaba acabando. En resumen, aun cuando casi no alcanza la comida para los turistas, El Parador del Museo fue un restaurante que nos recibió con los brazos abiertos, brindándonos una muy buena atención.
Maravillas Neolonesas
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Columna