-Artículo 2º-
ORGANIZACIÓN
"Quisiera formar en torno a mi Corazón una corona de doce estrellas, compuesta de mis siervos más fieles y queridos". (El Sagrado Corazón de Jesús a santa Margarita)
La jerarquía completa de la Asociación se compone de las personas y cargos siguientes:
1º. El Director General, al cual corresponde nombrar los Directores diocesanos y regir la Congregación.
2º. Los Directores, propuestos por el Director general y aprobados por los Sres. Obispos. A estos Directores corresponde la dirección de cada diócesis, cuidando que se observe el reglamento de la Archicofradía y nombrando los Directores particulares para los centros de la misma.
3º. Los directores particulares, que están al frente de cada una de las Congregaciones y presiden sus reuniones mensuales, si las hubiese, o cuando las haya.
4º. Los Responsables, nombrados por los Directores, a los cuales se les entregará un diploma que los califique de tales. Todos los Directores tendrán los objetos necesarios para propagar la obra, como son los cuadrantes, manuales, patentes y demás cosas convenientes para formar nuevos coros, sin olvidar los billetes celadores donde los juzgasen útiles.
Los Directores de los centros tendrán un libro de registro, donde escribirán los nombres de las personas que reciben en la Congregación; y una vez al año, mandarán la nota del número de Grupos al Centri diocesano.
El Diocesano lo remitirá cada año al general, y en el mes de Abril precisamente. Está declarado que no es preciso remitir al centro, ni general ni subalterno, los nombres de los admitidos en un centro cualquuiera, canónicamente erigido; por cuya razón bastará que los centros subalternos remitan al centro diocesano nota de los coros formados antes del mes de Mayo.
Tampoco es necesario que los nombres de los asociados se escriban en el cuadrante grande; sin embargo, si en algún centro pequeño tuvieren gusto de inscribirse, pueden hacerlo; pero esto no evitará el que lo estén en el libro de registro, requisito indispensable para ganar las indulgencias.
Los Grupos de quince Guardias, cubrirán alternativamente, hora por hora, las que hay, desde las siete de la mañana hasta las diez de la noche. Los quince formarán un coro, de entre las cuales se elegirá uno para Director; cuyo cargo consistirá en tener siempre completo su coro, reemplazando a los que dejasen de ser Congregantes, por muerte u otras causas, con otros que cubran sus horas, remitiendo al Director del centro los nombres de los nuevamente admitidos, con nota de la hora y coro a que fueron agregados.
Cada población formará un Centro bajo la dirección del que fuere nombrado por el Director diocesano. Si la población fuese grande y hubiese en ella varias parroquias, además de un Director general de la misma, podrá dividirse en varios centros, cada uno bajo su Director diocesano, y éste del central.
7 LA HORA DE PRESENCIA