MANUAL - HR. DE PRESENCIA | Page 11

-Artículo 3º-

MODO PRÁCTICO DE ERIGIR UN CENTRO

Fórmulauna petición al Director diocesano para establecer canónicamente en la parroquia la Congregación de la Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús. Podrá servirse de este modelo:

"El que suscribe, deseando establecer en esta iglesia de.............................. del pueblo o ciudad de............. la Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús, suplica a V. se sirva darle su autorización, y las instrucciones que juzgare convenientes.

Dios guarde a V. muchos años".

Pueblo, mes, día, año y firma

El Director diocesano, si admite la petición, le entregará un diploma de Director particular, y los diferentes objetos de propaganda necesarios, especialmente un cuadrante grande para colocarlo junto al altar de la nueva Congregación, si se erigiese o destinase altar al sagrado Corazón de Jesús.

-Artículo 4º-

LA HORA DE GUARDIA

El ejercicio principal de los Guardias de Honor consiste en una hora de guardia cada día, aquella que se les fije al inscribirlos, según se expresará en la patente. Al comenzar esta hora, sin necesidad de cambiar ni dejar cosa alguna de las ocupaciones ordinarias, se trasladarán en espíritu al centro de amor, al Tabernáculo.

"¡Cuán dulce es morir, cuando se ha tenido una constante devoción al Corazón de aquel que nos ha de juzgar!".1

1. Con 100 días de indulgencia cada una de las oraciones, jaculatorias o preces de éste manual.

Allí ofrecerán a Jesús sus pensamientos, palabras, acciones y penas, especialmente el deseo que debe animarlos de consolar, honrar y desagraviar al Corazón adorable, con darle gloria, amor y reparación.

Se unirán al protector de la hora, según se indica en el cuadrante de la patente, donde a cada hora se pone su protector, para que alcance del Sagrado Corazón las gracias que el Congregante necesita, para hacer bien la hora de guardia y suplir por él las imperfeciones que en ello cometiese. 2

Durante este tiempo tan precioso y lleno de gracias para el Congregante, procurarán pensar con especial empeño en nuestro Señor, haciendo algunos actos de adoración, amor o desagravio; y si nada se lo impide, un ligero sacrificio. Pero nada es obligatorio, pudiendo cada cual seguir el impulso de su piedad y devoción, para santificar esta hora de tantas bendiciones del cielo.

En esta Hora se le encomienda a cada asociado que ofrezca al eterno Padre la preciosísima sangre y agua que salieron de la Llaga del

2_ Mediante esta unión, puede decirse que cumple de alguna manera su deber aun durmiendo; puesto que lo hacen por él los protectores de la Hora.

EN HONOR DEL CORAZÓN DE JESÚS 8