Manual de Administración Deportiva 2014 | Page 251
SECCIÓN III
Ventajas de la gestión del rendimiento
La gestión del rendimiento ayuda a los gestores de varias
maneras:
•
Ayuda con la planificación, ya que:
· Proporciona una estructura para controlar la
aplicación de los planes para lograr los objetivos.
· Aporta información sobre el rendimiento de la
organización con respecto a las metas.
· Genera información que puede utilizarse en las
planificaciones futuras.
©COI/John Huet
•
Le permite evaluar y, posteriormente, comunicar el éxito de la organización en el desarrollo de las
estrategias, lo que hará que su organización funcione de forma más transparente y responsable.
•
La gestión del rendimiento le ayuda a responder a las expectativas de las partes interesadas. Si
establece objetivos de rendimiento acordados por las partes interesadas, podrá, posteriormente,
gestionar el servicio para alcanzar dichos objetivos.
•
Le permite centrarse en los aspectos clave del servicio, como la participación o el rendimiento de
élite, ya que la información conseguida con este proceso le da la oportunidad de evaluar la labor
que está realizando con respecto a los objetivos establecidos en los ámbitos deseados.
Barreras para la gestión del rendimiento
A pesar de que el proceso de gestión del rendimiento tiene unas ventajas claras, también existen barreras
que obstaculizan su eficacia.
•
Debe aceptar el hecho de que la gestión del rendimiento es necesaria y que debe utilizarla como
una herramienta de gestión clave. Si su actitud ante el proceso es negativa, su uso no será eficaz.
•
En la organización se deben establecer procedimientos y procesos que contemplen la fijación
de los objetivos, procedimientos para recopilar y analizar información, así como para realizar
comparaciones con los objetivos. Carecer de estos procesos será un obstáculo.
•
Utilizar esas técnicas requiere ciertas capacidades, sin las cuales la gestión del rendimiento no será
eficaz. En realidad, si no se comprende claramente el proceso iniciado y lo que significa cada uno
de sus componentes, se corre el riesgo de cometer errores, lo que provocará que el rendimiento
de la organización sea bajo.
Evaluación del rendimiento
En la mayoría de los casos, la evaluación implica realizar una comparación entre lo que “es” y lo que
“debería ser”. Debe fijar metas y objetivos para su organización y debatir sobre cuáles deberían ser sus
prioridades y cómo le gustaría que fuese el deporte en su país. La evaluación se centra en descubrir si
ha seguido correctamente los planes establecidos y, además, mide si la labor que ha realizado ha tenido
los resultados esperados.
Para poder ser evaluado, el rendimiento debe medirse. Deberán analizarse todos los aspectos de las
operaciones para poder informar a la dirección. Tal y como se menciona en la Unidad 40, la evaluación
del rendimiento se hace, normalmente, mediante el uso de indicadores clave de rendimiento. Para que
estos indicadores sean más útiles para la gestión, suelen asociarse con objetivos que los gestores deben
alcanzar. Por ejemplo, un objetivo financiero puede consistir en poner en marcha un sistema mensual de
información financiera, para el que el indicador sería el logro del mismo en una fecha específica.
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