Manual de Administración Deportiva 2014 | Seite 236
El balance
El balance es la lista de activos y pasivos que su organización posee en un momento determinado. El
balance establece la imagen financiera más completa de su organización en un momento concreto; la
lectura, interpretación y explicación del balance es, por lo tanto, responsabilidad de todos aquellos que
participan en la gobernanza y gestión de su organización. El propósito de un balance es poner un valor
al patrimonio neto de una organización. Para ello, hace falta una lista de los bienes de valor (activos) que
la organización posee, como edificios y dinero en efectivo, y una lista de lo que la organización debe a
terceros (pasivos), como los préstamos. La diferencia entre estas dos cifras es el valor neto, o patrimonio
neto, de la organización. El balance debe contener lo siguiente:
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El balance final del ejercicio del año financiero anterior.
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El desglose del capital empleado.
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Detalles de los bienes propios y de los arrendamientos financieros.
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El valor de las patentes y las marcas.
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El valor contable de los activos fijos y método para el cálculo del valor.
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Los detalles de todas las inversiones y su valor.
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Los préstamos.
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El dinero efectivo y las deudas.
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El monto de los inventarios (stock) y método para el cálculo del valor.
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El total de los préstamos y descubiertos bancarios.
El estado de ingresos y gastos
Este estado es un análisis de la manera en que el capital o patrimonio neto de su organización ha variado
a lo largo de un período determinado. Es un registro de los ingresos generados y los gastos realizados
durante ese período. A pesar de su valor, ya que informa de los cambios en el patrimonio, es importante
comprender que la cuenta de ingresos y gastos no muestra la liquidez ni presenta un panorama completo
del rendimiento financiero de la organización; es el balance el que cumple con esta función. Una cuenta
de ingresos y gastos debe mostrar:
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El volumen de negocios: el valor total de los ingresos que recibe su organización durante un
período de tiempo determinado.
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Los ingresos procedentes de las rentas y las inversiones.
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Los gastos de alquiler de material.
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Los costes de amortización y método para el cálculo.
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El interés de los préstamos.
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Las cargas fiscales (si procede).
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Las transferencias a y desde las reservas.
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Cualquier ajuste excepcional de la contabilidad.
Dado que cada organización tiene necesidades distintas, cada una de ellas tendrá también prácticas
financieras diferentes. Sin embargo, es importante controlar las finanzas cuidadosamente y que las cuentas
utilizadas demuestren la existencia del control. Los problemas pueden presentarse cuando hay una variación
demasiado grande en los informes financieros y cuando se hace imposible comparar el rendimiento anterior
con el rendimiento actual. Estas variaciones pueden indicar una falta de control y un posible uso indebido
o abuso. Esta es la razón por la que las cuentas finales deben ser auditadas por un organismo externo.
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