cional, donde cada platillo funciona también como una conexión cultural y generacional. La intención no es solo conquistar al comensal mexicano, sino ofrecer una experiencia auténtica tanto para quienes descubren esta cocina por primera vez como para españoles o viajeros que buscan reencontrarse con los sabores de casa. En este esfuerzo, la disponibilidad actual de productos españoles y de ingredientes locales de alta calidad ha sido fundamental. El trabajo de productores mexicanos capaces de ofrecer insumos que incluso sorprenden por su nivel y uno de los casos más representativos es el lechón utilizado en sus preparaciones, proveniente de Guanajuato. Esta combinación entre tradición española y excelencia de productos mexicanos demuestra cómo ambas culturas gastronómicas pueden convivir sin perder identidad. La carta que hoy presenta el chef reúne algunos de los platillos más emblemáticos de España: rabo de toro, callos a la madrileña, lechón segoviano, paella, arroz negro, fideuá, tortilla española y jamón ibérico.
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Manos al Carbón