LUMEN VIDENS | Page 21

Cuando ya no tenía la obra de los oratorios, ni las misiones en diversas partes del país, sino que realizaba su misión de amor desde la “Casa de la Virgen”, cada año celebraba con gran solemnidad la fiesta en honor al Sagrado Corazón, preparándola con el retiro espiritual de todas las colaboradoras seglares de la obra. Con esta fiesta que- ría agradecer a Jesús, el haberle dado el regalo de tener una capilla en honor de su Madre Santísima bajo el título de Auxiliadora de los cristianos. Entre los deseos que más deseaba, era tener un teatro donde pudiera recibir 3000 niños y niñas para darles películas buenas, con mensaje… Pretendía com- prar a los salesianos la cancha del Estadio Turcios cercano a la Casa de la Virgen, pero tuvo que conformarse con un pequeño teatrito donde caben quizá solamente 150 personas… Ella lo narra de la siguiente manera: “[…]Se hicieron las bancas y el escenario y, el 24 de Mayo del 59 lo inauguramos con la asistencia de los cooperadores y amigos de la obra. Debutaron en él solo los chiquitos del kínder. En el discurso de ocasión que pronunció uno de ellos, explicó a los presentes los fines por los cuales se había llevado a cabo “el Teatro de los Niños”. Cuáles serían las representa- ciones que en él se exhibirían: cine, fil- minas, comedias recreativas salesianas; y que los entreactos serían amenizados con alabanzas y vivas a Jesús y a la Virgen; pero que, sobre todo, nunca se iniciaría allí una función dramática, sin rezar antes un Ave María para consuelo del Corazón de Jesús, y por la conver- sión de los que deliberadamente, van a ofenderlo, yendo a presenciar películas indebidas. (En testimonio de la veraci- dad de estas palabras, hicimos escribir en el fondo del salón, con caracteres cubitales: “TEATRO DE REPARACION AL SAGRADO CORAZON” En sus Escritos Espirituales nos deja una pequeña pero hermosa oración, que repetiría durante su vida miles de veces, rogando a la Beata Sor María, pida para nosotros un amor grande al Corazón amoroso de Jesús, decimos con ella: “Corazón de Jesús, que todo lo sabes, que todo lo puedes y todo lo ves, provee. Hágase tu santa voluntad, creo y me abandono en tu amor!”