LUMEN VIDENS NÚMERO 1. | Page 46

44
Yo le respondí: ¡ Señor mío! Vos sabéis que soy toda vuestra; haced de mí lo que queráis.”
“[ Como consecuencia de esta aceptación ] he aquí lo que el Señor me inspiró para ocupación de mi espíritu 111:
Amor es mi guía, la Cruz es mi honor Amor me extasía, Me basta el Amor.
¡ Oh mi soberano Dueño! 112, no quiero nada más que vuestro amor y vuestra Cruz, esto me basta para ser buena religiosa; es todo lo que deseo”.
“ Nada hay bueno para mí sino Jesús y su Cruz, decía. Todo lo demás me parece despreciable en comparación de este bien, Puedo asegurar que fuera del amor a Jesús no puedo pedir otra cosa, o por decir mejor, ni sé pedir para mí más que una sola cosa, a saber: ardiente amor a Jesucristo crucificado, y como consecuencia, amor doloroso. En fin, con tal que yo pueda amarle, esto sólo me basta.”
“ Me complazco en ver a los demás completamente abismados en la alegría del amor gozoso; en cuanto a mí, no quiero otra que verme abismada en las penas del puro amor doloroso.”
“[ Sé ] que vuestro corazón ama a Jesucristo crucificado, escribía a uno de sus directores 113; que es todo de Él y no quiere más que a Él. Pedidle para mí la misma gracia, a fin de que, haciéndonos verdaderas copias de nuestro amor
111
Carta 25. – Carta 28, pág. 56
112
Vida por ella, pág. 321. – Carta 27, a la M. de Saumaise, pág. 54. – Carta 105 a la hermana de la Barge, pág. 218. – Carta 128 pág. 280. – Carta 100, segunda edición, al P. Croiset, pág. 245.
113
Carta 128