LUMEN VIDENS NÚMERO 1. | Page 44

42 Es para mí un martirio pensar que es tan poco amado103; al menos, si yo le amase, mi corazón sentiría alivio en su dolor; pero soy la más ingrata y la más infiel de todas las criaturas.” 6 El amor al Sagrado Corazón de Jesús debe ser amor de gratitud. “Puesto que el Corazón de Jesús nos ha amado y nos ama104, dice la Beata, no le olvidemos jamás; bendigámosle y démosle gracias por tan ardiente caridad. Digamos muchas veces con el Profeta: ¿Qué devolveré al Señor por los grandes beneficios que me ha hecho? Le haré continuo sacrificio de todo mi ser por homenaje de amor y alabanza a su soberanía. Para este efecto, le he elegido por el único objeto de mi amor, todo el tesoro de mi corazón y todas las delicias de mi alma.” 3. El amor al Sagrado Corazón debe ser amor de abandono en la divina voluntad105: La sierva de Dios escribía con este motivo “El Sagrado Corazón de Jesús quiere el entero sacrificio de nuestro corazón 106 ; quiere que no veamos más que su sola voluntad, la cual debe extinguir todos nuestros deseos.” “Creo que contentaremos al Sagrado Corazón 107 cuando nos abandonemos de tal modo que Él sea la mirada de nuestros ojos. el oído de nuestros oídos, la luz de nuestro entendimiento, los afectos de nuestra voluntad, el recuerdo de toda nuestra memoria y todo el amor de nuestro corazón; 103 Carta 12, a la M. Saumaise, pág. 22 Aviso 16, pág. 390. 105 Véase el tomo III de esta obra, tercera parte, cap. I: Conformidad y abandono, etc. 106 Cartas 73 y 92. 107 Aviso 21, pág. 399 104