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eso, siempre que se trate de dar gusto a este divino Corazón; hay que inclinar
suavemente nuestro corazón l desprecio y al olvido de todo lo demás; porque
más vale perderlo todo que el agrado de este Corazón adorable. El Sagrado
Corazón de nuestro amable Jesús es todo mi tesoro.”
La Beata Margarita-María manifestó desde su juventud este amor de
preferencia a Jesús, leemos en el Breve de la Beatificación 100 , “rehusando
constantemente un rico y noble enlace que su madre le ofrecía, y fijando su
elección en el Esposo celestial. Para asegurar su fidelidad a Jesús quiso entrar en
el claustro de las Vírgenes.”
4.El Sagrado Corazón debe ser amado con amor de complacencia,
preciosa cualidad que hace encontremos toda nuestra alegría en el objeto
amado. He aquí lo que dice la Beata sobre esto:
“El divino Corazón quiere ser objeto de todas nuestras complacencias101, y
que tengamos todo nuestro placer en Él, para hacernos dignos de que Él tenga
su placer en nosotros.”
Él es el único amigo verdadero de nuestros corazones, que no han sido
creados sino para Él. Así que no pueden hallar alegría, descanso y hartura más
que en Él solo.”
Este amor todavía exige más.
5 El Sagrado Corazón quiere ser amado con amor celoso.
“Como Jesús es celoso de nuestro corazón, continúa la Beata102m y quiere
poseerlo Él solo, así tenemos nosotros que ser celosos del suyo, amándole más
que nadie, si es posible; y en fin, procurando tener todas nuestras delicias en este
divino Corazón.
100
Breve de Beatificación, volumen I, pág. 581.
Cartas 15 y 89.- Aviso 42.
102
Aviso 19, pág. 396.- Aviso 32.
101