LUMEN VIDENS NÚMERO 1. | Page 32

30 Cuanto más resistencias hallare, De mi amor más se enciende la llama. Y aunque todos me aflijan sin tregua no podrán arrancarlo de mi alma. Que el dolor, cuanto más me tortura, de Jesús más me junta a las llagas. Esta alma puede responder a los que le manifiesten cualesquiera deseos lo que la sierva de Dios contestaba a una pregunta del P. Croiset: “Tendré la dicha de obedeceros contestando sencillamente y con franqueza, porque así lo quiere el puro amor.” Pero ante todo, esta alma se aplica a conformarse con los deseos del Corazón de Nuestro divino Maestro. 4. El amor al Corazón de Jesús debe ser dócil a las inspiraciones de la gracia. El divino amor no solamente nos dice: Cumplid los Mandamientos, sino que añade: Seguid los consejos; escuchad los llamamientos que por su gracia os hace vuestro Dios. Más adelante veremos lo que la Beata piensa de las resistencias a la gracia. Todas sus enseñanzas sobre este asunto se pueden compendiar en estas líneas dirigidas al Padre Croiset: “No dejaré de ofrecer la santa Comunión por las intenciones [de las personas que me habéis recomendado] y presentar al divino Corazón a ese buen Padre amigo vuestro, el cual, como pienso, se hace a sí mismo un gran perjuicio, desde el punto que disputa su corazón a Aquél que le ha creado para su amor y que tan gran deseo tiene de poseerle en absoluto y hacerse su dueño para comunicarle abundantemente sus gracias. Pero no me toca a mí decir todo lo que Nuestro Señor desea de él; yo suplicaré a su bondad que se lo haga conocer”66 66 16 de Mayo de 1690.