22
1. El amor al Sagrado Corazón debe desterrar todo amor propio37
“Es preciso no tener ya afectos solícitos hacia nosotros mismos, dice la
sino que todo sea para el Sagrado Corazón, que quiere poseer nuestro
corazón vacío de todo interés propio, en un profundo anonadamiento y entero
olvido de nosotros mismos. Hagamos que todo tienda a este olvido y desprecio,
a fin de perdernos en Dios para no acordarnos más que de Él y no buscar más
que a Èl en todas las cosas.”
Beata38,
No puedo menos de deciros, escribía al P.. Croiset 39 , que vuestra
disposición me parece muy buena, porque os conduce al perfecto
despojamiento de vos mismo para colocar en vos a Jesucristo.
Os digo con toda sencillez40, como a mi buena madre, decía la humilde
Hermana a la M. de Saumaise, que jamás he sentido tan apremiantes deseos de
amar a este Señor lleno de amor; deseos sin efectos, no obstante, porque este
maldito amor propio lo arruina todo... ¡Ah mi querida madre, cómo me hace sufrir
el que todavía no he empezado a amar a mi Dios! Soy la más ingrata y la más
infiel de todas las criaturas, pues llevo una vida sensualísima por el amor de mí
misma. Todo me aflige y atormenta, a causa de que no puedo amar puramente
a mi único amor. No tengo otras palabras que éstas: ¡Mi Amor, mi Vida y mi Todo!
¡Vos sois todo para mí y yo soy toda para Vos!”
2. El amor al Sagrado Corazón debe ser sin reserva
Esta sexta cualidad completa y explica las precedentes. La Beata
Margarita-María escribe con este motivo:
37
Véase el tomo III del Reinado, primera parte, cap. III.
Cartas 92 y 107. – Avisos 5 y 63. – Carta 73, pág. 142
39
Carta al P. Croiset, 18 de Febrero de 1690,
40
Carta 12, pág. 22. – Carta 27 a la M. Saumaise, 1685
38