Problemas medioambientales
La sopa de plástico, situada en el giro oceánico del Pacífico norte, es el mayor vertedero de
materiales plásticos del mundo. Se estima que tiene un tamaño de 1 400 000 km².
Actualmente estos plásticos son muy utilizados como envases o envolturas de
sustancias o artículos alimenticios que al desecharse sin control, tras su utilización,
han originado gigantescos basureros marinos, como la llamada «sopa de plástico», el
mayor vertedero del mundo.
De este modo, surge el problema asociado a la contaminación ambiental, muchas
veces producto del desecho de los plásticos de alta y baja densidad. Las
características moleculares (tipos de polímeros) del plástico contribuyen a que
presenten una gran resistencia a la degradación ambiental y con mayor razón a
la biodegradación. La radiación UV del sol es la única forma de degradación natural
que hace sentir sus efectos en el plástico a mediano plazo, destruyendo los enlaces
poliméricos y tornándolo frágil y quebradizo.
Como es evidente el desecho acumulativo de estos plásticos al ambiente trae graves
consecuencias a las comunidades como lo son las enfermedades entre las cuales se
encuentra el dengue; producida por el acumulamiento de basura y estancamiento de
aguas negras sirviendo estos como criaderos del zancudo patas blancas. Entre otras
de las consecuencias importantes se pueden mencionar son las obstrucciones de las
tuberías de aguas negras. Aunado a ello el desecho de estos materiales plásticos al
ambiente provoca la disminución del embellecimiento de algunas áreas,
establecimientos, municipios, ciudades y estados.
Los plásticos arrojados al mar que presentan flotabilidad son un gran problema en las
zonas de calmas ecuatoriales, ya que se van reuniendo en esos sectores
acumulándose en grandes cantidades.
En Chile, durante una grave sequía producida en 1967 en la IV región de La Serena,
una gran cantidad ganado caprino de las estancias rurales aledañas a la Ruta
Panamericana se alimentó en los restos plásticos (bolsas de polietileno) que se
desechaban a las orillas por los usuarios, provocando la muerte en masa al cabo de
unas pocas horas después de la ingesta.