Restos de un albatros muerto a causa de la ingesta de restos plásticos.
Muchas de las ventajas de los productos plásticos se convierten en una desventaja en
el momento que desechamos ya sea el envase porque es descartable o bien cuando
tiramos objetos de plástico porque se han roto.
Si bien los plásticos podrían ser reutilizados o reciclados en su gran mayoría, lo cierto
es que hoy estos desechos son un problema de difícil solución, fundamentalmente en
las grandes ciudades. Es realmente una tarea costosa y compleja para los municipios
encargados de la recolección y disposición final de los residuos ya que a la cantidad
de envases se le debe sumar el volumen que representan.
Por sus características los plásticos generan problemas en la recolección, traslado y
disposición final. Algunos datos nos alertan sobre esto. Por ejemplo, un camión con
una capacidad para transportar 12 toneladas de desechos comunes, transportará
apenas cinco o seis toneladas de plásticos compactados, y apenas dos de plástico sin
compactar.
Dentro del total de plásticos descartables que hoy van a la basura se destaca en los
últimos años el aumento sostenido de los envases de PET, proveniente
fundamentalmente de botellas descartables de aguas de mesa, aceites y bebidas
alcohólicas y no alcohólicas. Las empresas vienen sustituyendo los envases de vidrio
por los de plástico retornables en un comienzo, y no retornables posteriormente. Esta
decisión implica un permanente cambio en la composición de la basura. En Uruguay
este proceso se ha acelerado desde mediados de 1996, agravándose durante 1997
cuando además, muchos envases retornables de vidrio se transformaron en vidrio
descartable.
De esta manera, resulta claro que el abandono de estos materiales al medio ambiente
representa un grave problema ambiental.
Por consiguiente existe la inquietud de elaborar un equipo con la capacidad de
recuperar dichos plásticos que han sido desechados por la sociedad, los cuales son
considerados no reutilizables.
De este modo surge como propósito diseñar un equipo que utilice energía térmica por
inducción fundiendo el polietileno de baja densidad que se encuentren depositados en
el mismo, una vez fundidos, aglomerados y en estado líquido pasan a ser vertidos a
un molde para elaborar otros productos que serán utilizados en otras aplicaciones.
Un material candidato a sustituir al petróleo es el cáñamo, utilizable para todos los
usos petroquímicos, pero que además es 100 % biodegradable y altamente reciclable.
Madera plástica