CARTA
Para ti
Hay cosas de las que no me gusta hablar, pero que a la vez quisiera gritar. Es que me hacen sentir que soy más vulnerable y eso no me lo enseñaste. Me enseñaste a ser fuerte aunque esté herida y a no dejarme llevar por la vida, sino a tomarla yo y ser su guía. Pero me pasa. Me derrumbo.
Nunca me lo dijiste, pero tus ojos hablaban y tu actitud me lo decía. Quisiste que fuera feliz, que me bailara la vida. Tu amor, lo más grande que he conocido, desde que te vi por primera vez….Yo sé que tú también te enamoraste.
Quisiste que tuviera mariposas revoloteando a mi alrededor y las tengo. Quisiste que tuviera alas y las tuve, no estoy segura que quisieras que volara, pero me enseñaste a volar y volé, pero tú te quedaste, aunque siempre estuviste.
Quisiste que soñara y aprendí a soñar y sueño, también sueño contigo… ¿y sabes?, a veces mis sueños se hacen realidad antes de saber que son sueños, esto sí que es mágico. No me lo enseñaste, pero sé que lo deseaste para mí, con tanta fuerza que sé que por eso ocurre.
Quisiste que entendiera la música para poder cantarme y así entenderte mejor. Tus huellas se plasmaron como notas en mi pentagrama y tienen una melodía deliciosa. Me enseñaste que la vida es música y es danza y hay que vivirla cantando y bailando.
Quisiste que tuviera ilusiones, que amara hasta el infinito, que tuviera confianza y esperanza. Las sigo teniendo y sigo amando, eso me hace sentir amada.
Quisiste que mi vida tuviera los colores del arco iris y me regalaste una paleta y muchos pinceles y lienzos, y me enseñaste a pintar. También quisiste que brillara y me regalaste una estrella, aún la conservo, siempre está conmigo, aunque a veces no brille, pero su fuerza y su encanto están allí.