Los omniscientes N°9, Marzo 2015 | Page 19

Hoy no me puedo levantar.

Que de altibajos, fue mortal

Qué fin de semana, me dejó fatal.

Y ese esperado bajón, como la resaca del champán

Burbujas que suben y como tú, se van.

Pienso en ti, Grey, perdida en mi habitación.

¿Cómo pasar el tiempo? Ya no sé qué hacer

Eres ya mi sombra, por delante y por detrás

Como demonio de pasión, pegándome sin razón.

¿Serás hijo de… la Luna? De una madre sola, o un posible padre

Quien engañado, fijo, pregunta ¿de quién es el hijo?

De falta de Amor quieres vengarte. Con mi culo ensañarte

Yo solo abrazarte, a besos, quiero matarte

Como el ojo del ladrón, que mira sin mirar,

Ibas robando mi cuerpo, todo el que hubo por robar.

Me comes goloso, sin saciar tu trauma

Me emborrachas sin más. Y a la cama…una vez más

Coches caros, joyas y demás.

Dibujando un mundo ilusorio, yo lo pido y tú me das

Con el sexo me pregunto: ¿Hay algo más?

Te digo ¡para!... Luego te pido más y más

Si algún día descubres que estoy en compañía

No des de bruces, tres cruces. No tiñas de sangre el amanecer

Un pecado te ha engendrado, otros cuatro te han formado

Tu Lujuria no has tratado y la avaricia me ha enganchado

Ya no siento mi cuerpo.

Se separa mi alma en el alba

La sangre tiñe mi cama de malva,

De gris, el límite de tus sombras

JUAN CARLOS MILLAN (MENORCA, ESPAÑA)