Entre la luna
Y el almendro en flor,
Vive tu recuerdo,
Mi noche eterna hecha verso,
¿Cómo he podido caer en tu olvido?
En la soledad me acompañas,
Serena entre brumas.
Como si ese beso perdido,
Cantara como jilguero enjaulado.
Pidiendo entre suplicios,
Que devuelvas mis caricias,
A ese rincón anhelado,
Bajo el calor de tus sabanas.
Donde en otros tiempos
Jugaban nuestras travesuras.
Travesuras que trasformaban
La noche en día,
El tiempo devorado,
Sobre todos los placeres del infinito.
Ahora sueño despierto,
Voy a tu encuentro,
Sumiso de rodillas,
Pero tus sabanas,
Las encuentro frías,
frías como la almohada donde duermo.
Ahora triste,
En la prematura primavera,
Busco una luna,
Para mirarme en el espejo de mi noche,
Delante de esa flor de almendro,
Y dejarme llevar por mi recuerdo.
EMILIO GIRÓN ROMERO
MURCIA, ESPAÑA