Los omniscientes N°9, Marzo 2015 | Page 20

LA DESPEDIDA

Ella se abrazaba a su cuerpo

como si de un tronco de salvación se tratara.

Se aferraba a su pelo,

ese que tanto le acariciaba.

Sus ojos aterrados buscaban los de él,

más en el intento fallaba.

Oír su respiración intentaba,

y al no escucharla,

su corazón se paraba.

Agachada su cabeza sobre su boca colocaba,

a la espera de palabras que dejar guardadas.

Mudo era su gesto,

impasible su cuerpo estaba,

y ella ahí permanecía,

esperando que despertara...

Eva María Piqueras

MdE (La Manzana de Eva)

Madrid. España