Los omniscientes N°8, Febrero 2015 | Página 30

Coches resbalando sobre pistas de hielo

Improvisadas en el rudo asfalto,

En danzas inusuales e imposibles.

Escaparates llenos de diversos colores,

Amenizan entre cánticos angelicales

Los rostros sorprendidos de los más pequeños,

Mientras sus diminutas bocas

Se abren en símbolo de admiración.

Tenderetes variados las calles ocupan,

Esperando la parada de gentes que se agrupan.

Detienen su caminar para admirar,

Las bellas figuras que ellos saben tallar.

Personajes de belenes que luego ocuparan,

Un espacio importante, dentro de cada hogar.

Olores a dulce se desprenden en las calles.

Turrones y castañas mezclan nuestro paladar,

En una sintonía de sabores típicos, de las fechas que ahora se dan.

Almendras caramelizadas creadas para degustar,

En estos días tan entrañables que nos tocan pasar.

Juguetes de todo tipo se ofrecen en escaparates fríos empañados de vaho por los alimentos infantiles. Ojos asombrados de las peripecias que contemplan, se llenan de ilusión y vida a la espera del bien deseado. Ese que quieren recibir a toda costa y que con tanto interés han reclamado.

No saben si será Papa Noel, o si serán los Reyes Magos.

Tan solo saben que los desean de verdad y que son ansiados...

Reuniones de amigos y compañeros se suceden, celebrando la festividad que viene.

Copas de cava tintineando en unísonos brindis, resuenan en cada rincón de cada taberna.

Risas y villancicos ocupan el espacio, donde todos se soportan pues solo estos días se requiere.