Los omniscientes N° 5 , Noviembre 2014 | Page 50

como aquél pensamiento surgió. Dirigí la mirada, desde la amplia cristalera hacia el atento camarero y recorrí con la vista, sin mucha urgencia, aquella estancia. "Todos somos hojas" -pensé. Nuestra existencia pasa inadvertida para la mayoría, aunque nos sintamos especiales en nuestro entorno, ante quienes nos aman. Por mucho que seamos capaces de iluminar, de dar sentido, de hacer vibrar a quienes nos rodean.

Al sorber el primer trago de aquél néctar negro tintado de leche, suspiré y sonreí con cierta dosis de resignación. Puede que sea triste, quizás a alguien le cause temor, pero es la vida que pide paso para seguir adelante, dejando atrás aquello que ya cumplió su misión.

A fin de cuentas, como ya dije, también somos hojas.

Juan Antonio Carrasco ( España)