sufría por dentro a la vez que mostraba una indiferencia capaz de caer en el desdeño más hermoso de la moral. Entonces Maxwell besó a la muchacha para agradecerle en el acto, y es que ésa mujer eliminó el mal rato que Maxwell tuvo qué pasar mientras estaba frente a Nattalie y ahora existía un maravilloso tema de conversación. Otra batalla comenzaba en la guerra amorosa entre el joven descarado y la joven madre de familia cuyo corazón era de quien lo reclamase.