LOS OJOS DEL PERRO SIBERIANO los ojos del perro siberiano | Page 56
Tincho_1712
XXXIX
Después que murió Ezequiel nos convertimos durante un tiempo en una familia de
fantasmas. Pasábamos por la casa sin vernos. Sin hablarnos.
Poco a poco todo fue volviendo a la normalidad. Mi madre a sus plantas. Mi padre a
sus negocios. Y yo, bueno, yo tenía muchas cuentas que cobrarme con mis padres por
su trato a Ezequiel.
Pero no tuve el valor.
Seguí dedicándome al colegio, al estudio y a los libros.
Ahora, que terminé el colegio (no logré medalla de oro), me voy a estudiar a una
universidad de los Estados Unidos.
No tengo otra forma de irme de aquí.
No sé si voy a volver. Siento que cada vez son menos las cosas que me atan a este
lugar.