Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 450

Oh, Dios. —No. —Pues deberías. A juzgar por el olor y el aspecto que tenía Elena, lo que le tiraste era uno de esos combinados mortales de mi padre. Me observa e intenta sin éxito disimular su gesto risueño. —Christian, yo… Levanta una mano. —No discutamos, Anastasia. Si vas a beber, y a tirarles copas encima a mis ex, antes tienes que comer. Es la norma número uno. Creo que ya tuvimos esta conversación después de la primera noche que pasamos juntos. Oh, sí. El Heathman. Cuando llegamos al pasillo, se detiene y me acaricia la cara, deslizando los dedos por mi mandíbula. —Estuve despierto durante horas, contemplando cómo dormías —murmura —. Puede que ya te amara entonces. Oh. Se inclina y me besa con dulzura, y yo me derrito por dentro, y toda la tensión de la última hora se disipa lánguidamente de mi cuerpo. —Come —susurra. —Vale —accedo, porque en este momento haría cualquier cosa por él. Me da la mano y me conduce hacia la cocina, donde la fiesta está en pleno auge. *** —Buenas noches, John, Rhian. —Felicidades otra vez, Ana. Seréis muy felices juntos. El doctor Flynn nos sonríe con afecto cuando, cogidos del brazo, nos despedimos de él y de Rhian en el vestíbulo. —Buenas noches. Christian cierra la puerta, sacude la cabeza, y me mira de repente con unos ojos brillantes por la emoción. ¿Qué se propone? —Solo queda la familia. Me parece que mi madre ha bebido demasiado. Grace está cantando con una consola de karaoke en la sala familiar. Kate y Mia no paran de animarla. —¿Y la culpas por ello? Le sonrío con complicidad, intentando mantener el buen ambiente entre ambos. Con éxito. —¿Se está riendo de mí, señorita Steele? —Así es. —Un día memorable.