Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 444

Cierra la puerta con cuidado y me dirige una mirada amenazadora. Oh, no. —Ana —dice con una sonrisa desdeñosa. Ligeramente mareada después de dos copas de champán y del cóctel letal que llevo en la mano, hago acopio de toda la serenidad de que dispongo. Tengo la sensación de que la sangre ha dejado de circular por mis venas, pero recurro tanto a mi subconsciente como a la diosa que llevo dentro para aparentar tanta tranquilidad e indiferencia como puedo. —Elena —digo con un hilo de voz, firme pese a la sequedad de mi