Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 443

—Mmm… delicioso. Aunque un poco fuerte. ¿Qué pretende? ¿Intenta emborracharme? —Ana, necesito un consejo. Y no se lo puedo pedir a Lily: ella es muy crítica con todo. —Mia pone los ojos en blanco y luego me sonríe—. Tiene muchos celos de ti. Creo que esperaba que un día Christian y ella acabarían juntos. Mia se echa a reír ante tal absurdo, y yo tiemblo por dentro. Eso es algo con lo que tendré que lidiar durante mucho tiempo: que otras mujeres deseen a mi hombre. Aparto esa idea inoportuna de mi mente, y me evado centrándome en el tema que ahora nos ocupa. Bebo otro sorbo de martini. —Intentaré ayudarte. Adelante. —Ya sabes que Ethan y yo nos conocimos hace poco, gracias a ti. Me sonríe radiante. —Sí. ¿Adónde demonios quiere ir a parar? —Ana… él no quiere salir conmigo —confiesa con un mohín. —Oh. Parpadeo extrañada, y pienso: A lo mejor él no está tan encaprichado contigo. —Mira, no es exactamente así. Él no quiere salir conmigo porque su hermana está saliendo con mi hermano. ¿Sabes?, Ethan considera que todo esto es un poco… incestuoso. Pero yo sé que le gusto. ¿Qué puedo hacer? —Ah, ya entiendo —musito, intentando ganar algo de tiempo. ¿Qué puedo decir?—. ¿No podéis plantearos ser amigos y daros un poco de tiempo? Quiero decir que acabas de conocerle. Ella arquea una ceja. —Mira, ya sé que yo acabo de conocer a Christian, pero… —Frunzo el ceño sin saber qué decir—. Mia, esto tenéis que solucionarlo Ethan y tú, juntos. Yo lo intentaría por la vía de la amistad. Mia esboza una amplia sonrisa. —Esa mirada la has aprendido de Christian. Me ruborizo. —Si quieres un consejo, pregúntale a Kate. Ella debe de saber algo más sobre los sentimientos de su hermano. —¿Tú crees? —Sí —digo con una sonrisa alentadora. —Fantástico. Gracias, Ana. Me da otro abrazo y sale corriendo hacia la puerta con aire excitado —e impresionante, dados los tacones que lleva—, sin duda para ir a incordiar a Kate. Bebo otro sorbo de martini, y me dispongo a seguirla, cuando me paro en seco. Elena entra en la sala con paso muy decidido y expresión tensa y colérica.