Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 433

impasible. —Hola —musito. Él no dice nada, y se me cae el corazón a los pies. Entro con cuidado en su estudio y me acerco a la mesa donde está sentado. Él sigue sin decir nada, y no deja de mirarme a los ojos. Me quedo de pie frente a él, sintiéndome ridícula de cincuenta mil formas distintas. —He vuelto. ¿Estás enfadado conmigo? Él suspira y me coge de la mano. Me atrae hacia él, me sienta en su regazo de un tirón y me rodea con sus brazos. Hunde la nariz en mi cabello. —Sí —dice. —Perdona. No sé lo que me ha pasado. Me acurruco en su regazo, aspiro su celestial aroma a Christian y me siento segura, pese a saber que está enfadado. —Yo tampoco. Vístete como quieras —murmura. Sube la mano por mi pierna desnuda hasta el muslo—. Además, este vestido tiene sus ventajas. Se incli