Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 404
mejillas.
Él alcanza el clímax y se vierte en mi interior. Con la cara hundida en mi
cuello, se derrumba en el suelo, abrazándome fuerte, besándome la cara y secándome
las lágrimas a besos, mientras el agua caliente cae a nuestro alrededor y nos purifica.
—Tengo los dedos morados —murmuro, saciada y reclinada sobre su
pecho en la dicha poscoital.
Él acerca mis dedos a sus labios y los besa, uno por uno.
—Deberíamos salir de esta ducha.
—Yo estoy muy a gusto aquí.
Reposo sentada entre sus piernas mientras él me abraza fuerte. No quiero
moverme.
Christian expresa su conformidad con un murmullo. Pero de pronto me
siento agotada, totalmente exhausta. Han pasado tantas cosas durante la última semana,
historias como para llenar toda una vida, y además ahora voy a casarme. Se me escapa
una risita de incredulidad.
—¿Qué le hace tanta gracia, señorita Steele? —pregunta él cariñosamente.
—Ha sido una semana muy intensa.
Sonríe.
—Lo ha sido, sí.
—Gracias a Dios que ha regresado sano y salvo, señor Grey —murmuro, y
al pensar en lo que podría haber pasado se me encoge el alma.
Él se pone tenso e inmediatamente lamento habérselo recordado.
—Pasé mucho miedo —confiesa para mi sorpresa.
—¿Cuándo… Antes?
Asiente con gesto serio.
Santo ci