Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 390
llorar.
—Ya estoy aquí, por Dios santo —musita Christian.
Cuando Elliot se acerca, Christian deja a Mia con Carrick, que ya tiene un
brazo sobre los hombros de su esposa, y con el otro rodea a su hija. Elliot le da un
rápido abrazo a Christian, ante la perplejidad de este, y le propina una fuerte palmada
en la espalda.
—Me alegro mucho de verte —dice Elliot en voz alta y con cierta
brusquedad, intentando disimular la emoción.
Las lágrimas corren por mis mejillas mientras contemplo la escena. El
salón está bañado en eso: amor incondicional. Él lo tiene a raudales; simplemente es
algo que nunca había aceptado antes, e incluso ahora está totalmente perdido.
¡Mira, Christian, todas estas personas te quieren! Puede que ahora empieces
a creértelo.
Kate está detrás de mí —debe de haber vuelto de la sala de la televisión—,
y me acaricia el pelo con cariño.
—Está realmente aquí, Ana —murmura para tranquilizarme.
—Ahora voy a saludar a mi chica —les dice Christian a sus padres.
Ambos asienten, sonríen y se apartan.
Se acerca a mí, todavía perplejo, con sus ojos grises brillantes, pero
cautelosos. En lo más profundo de mi ser hallo la fuerza necesaria para levantarme
tambaleante y arrojarme a sus brazos abiertos.
—¡Christian! —exclamo sollozante.
—Chsss —musita él, y me abraza.
Hunde la cara en mi pelo e inspira profundamente. Yo levanto hacia él mi
rostro bañado en lágrimas y él me da un largo beso que aun así me sabe a poco.
—Hola —murmura.
—Hola —respondo en un susurro, sintiendo cómo arde el nudo que tengo
en la garganta.
—¿Me has echado de menos?
—Un poco.
Sonríe.
—Ya lo veo.
Y con un leve roce de la mano, me seca las lágrimas que se niegan a dejar
de rodar por mis mejillas.
—Creí… creí que…
No puedo seguir.
—Ya lo veo. Chsss… estoy aquí. Estoy aquí… —murmura, y vuelve a
besarme suavemente.
—¿Estás bien? —pregunto.
Y le suelto y le toco el pecho, los brazos, la cintura… oh, sentir bajo los