Literatura BDSM Cincuenta sombras más oscuras | Page 389

despacho de Taylor agarrado a su teléfono móvil, les abraza a ambos y cierra los ojos lleno de un profundo alivio. —¿Papá? A mi lado, Mia grita algo ininteligible, luego se levanta y corre junto a sus padres y se abraza también a todos. Finalmente, una cascada de lágrimas brota por mis mejillas. Él está aquí, está bien. Pero no puedo moverme. Carrick es el primero en apartarse. Se seca los ojos mientras le da palmaditas a Christian en la espalda. Mia también se retira un poco, y Grace da un paso atrás. —Lo siento —balbucea ella. —Eh, mamá… no pasa nada —dice Christian, con la consternación aún reflejada en su rostro. —¿Dónde estabas? ¿Qué ha sucedido? —exclama Grace llorando y hundiendo el rostro entre las manos. —Mamá —musita Christian. La acoge en sus brazos otra vez y le besa la cabeza—. Estoy aquí. Estoy bien. Simplemente me ha costado horrores poder volver de Portland. ¿A qué viene todo este comité de bienvenida? Recorre la habitación con la vista, hasta que sus ojos se posan en mí. Parpadea y se queda mirando un segundo a José, que me suelta la mano. Christian aprieta los labios. Yo me embebo en su visión y el alivio invade todo mi cuerpo, dejándome agotada, exhausta y completamente eufórica. Pero no puedo parar de llorar. Christian se centra de nuevo en su madre. —Mamá, estoy bien. ¿Qué pasa? —dice Christian tranquilizador. Ella le sostiene la car V